Cozumel Ecological Footprint

Understanding Your Ecological Footprint

Mandy del Castillo chimes in on Cozumel ecological issues….

 

 The idea of an “ecological footprint” was first discussed in an academic capacity by William Rees of the University of British Columbia in the early 1990s. Originally referred to as “appropriate carrying capacity,” the ideological framework was renamed to help the layman better understand it.

 

So just what constitutes an ecological footprint? Put simply, it’s a measurement of the physical land needed to sustain us in terms of food, water, building materials and other resources. The Earth’s surface is used in many ways to support us, from supplying oil and gas to producing vegetables, lumber and breathable air. Directly or indirectly, everything that we buy or consume can be traced back to a physical piece of land – and furthermore, our consumption choices determine just how much space is needed to keep us healthy and comfortable from year to year.

 

According to Arjen Hoekstra, Professor of Water Management at the University of Twente in the Netherlands, humanity on the whole has an ecological footprint of 18.2 billion hectares. He posits that for our current population to live sustainably and not run out of resources in coming years, we should only be using 12 billion hectares.

Each year, the planet’s carrying capacity for humanity is used up more and more quickly. For example, this year humankind only made it to the beginning of August before going into ecological “debt.” That means everything we consumed during the first seven months of the year can be naturally replaced by the same time next year – but everything from this point on is essentially being “borrowed” from the future. Think of it like a self-replenishing garden that has everything you need to feed yourself throughout the year. It works perfectly until you introduce a second person with the same needs as you; you’ll both use everything in half the time and then find yourself foraging elsewhere to avoid starvation.

 

The World Wildlife Fund measures our ecological footprint based on six categories: carbon, cropland, grazing land, forests, fishing lands and built-up land. There is, however, no universally-accepted method for calculating one’s ecological footprint. Though many researchers fail to mention it, physical garbage and recycled materials also play an important role in any thorough measurement.

 

To better understand our ecological footprint, it’s helpful to imagine that every product we consume is sourced – and

Image courtesy of Mandy de Castillo

discarded – in our own home and garden. For each thing you consume in a year, there is a corresponding land amount needed to create that item. So, for example, if in one year you built a house, fed yourself and your family/pets with groceries from the store, drank water from bottles, drove a gasoline-fuelled car, bought clothes, used electricity and deposited garbage in the bins for pickup, your ecological footprint relates directly to the amount of Earth’s surface used to create those items and then break them down. Imagine all those little spaces are combined into one homestead, and that’s your footprint!

Here are some simple ways methods we can all cut back a bit on ecological footprint here in Cozumel:

 

  • Use LED light bulbs
  • Do the washing in cool water
  • Recycle your cardboard, paper, aluminium, steel, glass and plastic
  • Compost
  • Reuse biodegradable shopping bags from Mega, Chedraui and Soriana
  • Buy unpackaged produce
  • Buy items with recyclable or biodegradable packaging
  • Buy water in bulk, avoiding small bottles
  • Carpool
  • Use the scooter instead of the car
  • Bicycle
  • Support local gardens
  • Grow your own chaya, peppers, Mexican sage and other herbs

 

Go ahead and check out footprintcalculator.org to get a general idea of your personal ecological footprint, or calculator.bioregional.com for a more detailed assessment.

Entendiendo la huella ecológica

Contribución de Mandy de Castillo sobre cuestiones ecológicas en Cozumel…

Por primera ocasión el concepto “huella ecológica” lo debatió William Rees de la universidad de Columbia Británica a nivel académico a principios de los años 90.  El contexto ideológico al cual originalmente se hizo referencia como la “capacidad adecuada de sustentación” recibe un nuevo nombre para la mejor comprensión de quien no fuere experto en la materia.

 

Entonces, ¿en qué consiste una huella ecológica? En palabras sencillas es una medida del terreno físico que se requiere para sostenernos en términos de alimentos, agua, materiales de construcción y otras fuentes. La superficie terrestre se utiliza de muchas maneras para darnos sostén; desde abastecer petróleo y gas hasta la producción de verduras, maderas y aire respirable. Todo aquello que de manera directa o indirecta compramos o consumimos puede rastrearse hasta un terreno físico; además, nuestras  preferencias determinan qué tanto espacio se necesita para mantenernos saludables y cómodos año tras año.

 

De acuerdo a Arjen Hoekstra, profesor de gestión del agua en la Universidad de Twente en los Países Bajos, la humanidad en general tiene una huella ecológica que abarca 18.2 mil millones de hectáreas.  Postula que para que nuestra población actual viva de manera sustentable y no se agoten los recursos en los años  venideros, debemos de estar utilizando únicamente 12 mil millones de hectáreas. La capacidad de sustentación del planeta para la humanidad se agota más rápido cada año.  Por ejemplo, este año la humanidad apenas llegó al inicio de Agosto antes de entrar a la “deuda” ecológica. Esto significa que todo lo que consumimos durante los primeros siete meses del año puede sustituirse de manera natural  en las misma fecha para el siguiente año; sin embargo, a partir de este punto en adelante en esencia se está “tomando prestado” del futuro. Imagínenlo como un jardín que se reabastece a sí mismo, el cual tiene todo lo que usted necesita  para alimentarse durante todo el año. Funciona a la perfección hasta que incorpora a una segunda persona que tiene las mismas necesidades que usted. Ambos  consumirán todo en la mitad de tiempo y después usted se encontrará buscando alimento en algún otro sitio con tal de evitar la inanición.

 

El Fondo Mundial para la Naturaleza mide nuestra huella ecológica basándose en seis categorías: carbono, tierra cultivable, pastizales, bosques, áreas pesqueras y terrenos edificados. Sin embargo, no existe un método universalmente aceptado para calcular la huella ecológica que uno deja.  No obstante que muchos investigadores no lo mencionan, la basura física y los materiales reciclados también juegan un papel importante en toda medición minuciosa.

 

Para entender mejor lo que es nuestra huella ecológica, vale la pena imaginar que todo producto que consumimos se genera, y deshecha, en nuestra casa y jardín.  Por cada cosa que usted consume en un año, existe la correspondiente porción de tierra que se necesita para crear ese  elemento. Por lo que, por ejemplo, si en el lapso de un año usted construyó una casa, alimentó a su persona, a su familia/mascotas con  abarrotes de la tienda, bebió agua de botellas, condujo un vehículo con motor a gasolina, compró ropa, uso electricidad y depositó basura en contenedores para su recoja, su huella ecológica se relaciona directamente con la cantidad de superficie terrestre utilizada para crear aquéllos elementos y luego descomponerlos. Imagine que todos esos espacios pequeños se combinan en una vivienda, ¡y esa es su huella!

 

Aquí damos algunos métodos sencillos  a través de los cuales puede reducir un poco la huella ecológica en Cozumel:

 

  • Use focos LED
  • Lave con agua fría
  • Recicle cartón, papel, aluminio, acero, vidrio plástico
  • Elabore composta
  • Reutilice las bolsas biodegradables de Mega Comercial Mexicana, Chedraui y Soriana
  • Compre productos agrícolas no empacado
  • Compre productos con empaques reciclables o biodegradables
  • Compre agua al mayoreo, evitando botellas pequeñas
  • Comparta el uso de vehículos
  • Utilice la motoneta en lugar de un automóvil
  • Ande en bicicleta
  • Apoye los jardines locales
  • Cultive chaya, pimientos, salvia mexicana y otras hierbas

 

Eche un vistazo a footprintcalculator.org para darse una idea general de su propia huella ecológica, o visite calculator.bioregional.com para obtener una valoración más detallada.

 

 

 

Mandy de Castillo

Mandy de Castillo

Author at Cozumel 4 You
Mandy is a self-described "Tropical Literary Hermit Crab." 4 years ago she dragged her 3 cats from Alberta to Quintana Roo and resolved to spend more time reading, writing and getting covered in fur. So far, so good! Her writing has been featured in Playboy, Earth Island Journal, Cracked and Be a Freelance Blogger. She’s recently authored her very own course “Certificate for Content Writing” available through The Freelancer Society.
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